lunes, 12 de marzo de 2012

1 CARTA A LOS CORINTIOS. PREFERIR LOS DONES ÚTILES A LOS LLAMATIVOS. 14,1-25.

14        1Esmeraos en el amor mutuo; ambicionad también las manifestaciones del Espíritu, sobre todo el hablar inspirados.
                 2Mirad, el que habla en lenguas extrañas no habla a los hombres, sino a Dios, ya que nadie lo entiende; llevado el Espíritu dice cosas misteriosas. 3En cambio, el que habla inspirado habla a los hombres, construyendo, exhortando y animando.
                4El que habla en lenguaje extraño se construye él solo, mientras el que habla inspirado construye la comunidad. 5A todos os deseo que habléis esas lenguas, pero prefiero que habléis inspirados. Para que la comunidad reciba algo constructivo, vale más hablar inspirado que hablar en lenguas, excepto en caso de que se traduzcan.
              6Vamos a ver, hermanos, si yo os hiciera una visita hablando en lenguas de ésas, ¿de qué os serviría, si mis palabras no os transmitían ninguna revelación, saber, inspiración o doctrina? 7Pasa lo mismo con los instrumentos musicales, por ejemplo, una flauta o una cítara: si las notas que dan no guardan los intervalos, ¿cómo se va a saber lo que tocan? 8Otro ejemplo: si la trompeta da un sonido indistinto, ¿quién se va a preparar al combate? 9Pues lo mismo vosotros con la lengua: si no pronunciáis palabras reconocibles, ¿cómo va a entenderse lo que habláis? 10Estaréis hablando al aire. Vete a saber cuántos lenguajes habrá en el mundo, y ninguno carece de sentido; 11de todos modos, si uno habla un lenguaje que yo conozco, mis palabras serán un galimatías para él y las suyas para mí. 12Aplicaos el cuento: ya que ambicionáis tanto los dones del Espíritu, procurad que abunden los que construyen la comunidad. 13Por tanto, el que habla en una lengua de ésas, pida a Dios la traducción.
             14Cuando pronuncio una oración en esas lenguas, en mí el Espíritu reza, pero mi inteligencia no saca nada. 15¿Conclusión de esto? Que quiero rezar llevado del Espíritu, pero rezar también con la inteligencia; que quiero cantar llevado del Espíritu, pero cantar también con la inteligencia. 16Supongamos que pronuncias la bendición llevado del Espíritu; ese que ocupa un puesto de simpatizante, ¿cómo va a responder "amen" a tu acción de gracias, si no sabe lo que dices? 17Tu acción de gracias estará muy bien, pero al otro no le ayuda.
             18Gracias a Dios hablo en esas lenguas más que todos vosotros, 19pero en la asamblea prefiero pronunciar media docena de palabras inteligibles, para instruir también a los demás, antes que diez mil en una lengua extraña.
            20Hermanos, no tengáis actitud de niños; sed niños para lo malo, pero vuestra actitud sea de hombres hechos. 21En la Ley está escrito:

              "Con gente de otras lenguas, por boca de extranjeros hablaré a este pueblo
               pero ni así me escucharán" (Is 28,11-12).

           22Eso dice el Señor, de modo que esas lenguas no son una señal destinada a los que creen, sino a los incrédulos. En cambio, el mensaje inspirado no está destinado a los incrédulos, sino a los que creen. 23Supongamos ahora que la comunidad entera tiene una reunión y que todos van hablando en esas lenguas; si entra gente no creyente o simpatizantes, ¿no dirán que estáis locos? 24En cambio, si todos hablan inspirados y entra un no creyente o un simpatizante, lo que dicen unos y otros le demuestra sus fallos, lo escruta, formula lo que lleva secreto en el corazón; 25entonces se postrará y rendirá homenaje a Dios, reconociendo que Dios está realmente con vosotros.

EXPLICACIÓN.

1-25.    Entre los dones que se ejercen en la comunidad formada (el apóstol es el que funda comunidades) el más importante es el de profecía o hablar inspirado (1).

            Pablo establece una comparación entre la utilidad de ese don y la escasa utilidad del don de lenguas en las reuniones. Este último aprovecha sobre todo al individuo, no a la comunidad (2-5).

            Desarrolla la idea con algunas comparaciones (6-13). En mí el Espíritu reza (14), lit. "mi espíritu reza", donde "espíritu" significa la inspiración recibida del Espíritu. En la reunión son preferibles las palabras inteligibles para todos (15). Aplicación a la eucaristía: bendición = acción de gracias, amén (16-17).


            Apela a su modo de obrar (18-19). Según la Escritura, llamada genéricamente la Ley (21), las lenguas extrañas estaban destinadas a los que no están dispuestos a creer. En las reuniones cristianas, el abuso de ese don crearía la impresión de desequilibrio mental; son los mensajes inspirados los que penetran el corazón (20-25).

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